UNIDAD 5. LA ARQUITECTURA DEL FUTURO.

Una gran pregunta es como evoluciona el arte.

El arte está en continuo cambio y no tiene por qué ser siempre diferente, ya que la historia nos ha mostrado como las modas van y vuelven, como por ejemplo la arquitectura clásica, que volvió como neoclasicismo, como bien indica su propio nombre.

Ahora bien, ¿cuál es el motivo por el que el arte va cambiando?, y más curioso aún, ¿por qué volvemos a lo de antes?

Esta pregunta nos la hicimos todo el grupo, y llegamos a la misma conclusión.

El arte va cambiando por que el ser humano es así, simplemente, no hay que indagar mucho más. La cuestión más interesante es el porqué de los retornos, normalmente a la sencillez frente a aquellos movimientos más sobrecargados, como el barroco por ejemplo.

El arte es un reflejo de la vida misma, y más aún la arquitectura, que sí o sí formará parte de la vida cotidiana de la gente, sea un edificio civil, religioso, etc. todos tienen un por qué. Por lo que si los tiempos que corren son más difíciles lo más probable es que la arquitectura no se focalice en adornar exageradamente os edificios, o en construir aquellos de poca utilidad más allá de la simbólica.

Esto ya lo vivimos, y aún continuamos, cuando la crisis del 2008. Los edificios que se comenzaron a construir con, más que una utilidad real, para derrochar al fin y al cabo el dinero. Que por muy bonita que fuera a ser, no era el mejor momento para gastar ese dinero en hacer, por ejemplo un gran parque como el de Zaragoza, frente a la construcción de viviendas, lo más simples posibles; las que coloquialmente se les llaman bloques.

Por lo que en conclusión, la arquitectura del futuro estará sujeta a las condiciones que vivimos ahora o en un futuro más cercano; que no parece tener muy buena pinta.

Igualmente, por lo que se puede deducir, la arquitectura del futuro estará plenamente enfocada en ser «ecofriendly», ya que es actualmente, la crisis climatológica, la que más parece afectar a nuestro planeta, o la que más parece importarnos.

Para ello ya se están diseñando nuevos materiales que dicha arquitectura incluirá, como por ejemplo las tejas sintéticas, los paneles de fibras, la llamada upsalita, el hormigón translúcido y más.

Esta página la escribí hace un año, y al volver a plantearnos esta cuestión de como la belleza (o arte llamémosle) se me vinieron muchas cosas más a la cabeza.

Como bien dije, la arquitectura futura tiene pinta de inclinarse hacia lo «ecofriendly», pero no creo que llegase a enfocar bien el asunto…

Si, por supuesto que los materiales evolucionarán y serán sumamente tecnológicos, pero, ¿de verdad somos tan ilusos como para pensar que efectivamente será ese 99% de la población quienes gozarán de dichos materiales?

Personalmente creo que por supuesto que no, y que la arquitectura que estaremos más acostumbrados a ver y sentir la gente de a pie será mucho más triste y con menos «personalidad», es decir, que esas imágenes de edificios y estructuras futuristas, con miles de formas, colores, naturaleza (jardines, flora, etc) «ecofriendlys» las seguiremos viendo como exactamente las vemos ahora, por internet.

Hay que ir aceptando que la sobrepoblación es un problema que no está tan lejos como pensamos, que los materiales baratos serán prioridad entre las constructoras, y que en general, no les sale rentable construir pequeñas mansiones blancas y verdes para nuestro disfrute.

Lo más probable es que acabemos viviendo en bloques, que puedan acoger a la mayor cantidad posible de personas, lo que supone que, efectivamente, se priorice más la rentabilidad que la «belleza» que por supuesto tanto añoramos.